«Leí» un audiolibro y me gustó

Contra todos los pronósticos

Foto por Mark Solarski

Los audiolibros realmente no eran lo mío, tiendo a distraerme muy fácilmente y creo que mi mente es algo ruidosa, así que nunca le había dado la oportunidad a «leer» un audiolibro.

 

Cuando leo me gusta concentrarme y, si me distraigo, siempre puedo echar unas páginas hacia atrás hasta agarrarle el hilo de nuevo, cosa que creía que no podía hacer con un audio.

 

Otra de las reservas que guardaba en cuanto a este formato era la voz del narrador. Y es que haber escuchado en varias oportunidades audios o videos con voces que suenan como robots mal programados, me daban un mal feeling, pero MAL.

 

Y sí, debo confesar que mis prejuicios podían más, sentía que eso no era leer. Pero ahora bien:

 

¿A QUIÉN LE IMPORTA?

 

Esto no es un concurso ni mucho menos.

 

Así que, bueno, heme aquí en un tráfico de los mil demonios sin nada nuevo que escuchar, estaba cansado de las mismas canciones que tengo en mis favoritos de Spotify, estaba cansado de escuchar el veintiúnico podcast que me ha atrapado hasta ahora, y aun así las horas pasaban y pasaban y mi paciencia disminuía y disminuía.

 

Hasta que se me ocurrió una brillante idea. Sí. Brillante en decir «Epa, pero ¿por qué no escuchar un audiolibro chico?», y ¿a que no adivinan cuál escogí para comenzar?

 

OBVIO: Harry Potter y la Piedra Filosofal. #ForeverPotterHead

 

Es el único libro de la saga que no había leído y tenía la tarea pendiente de leerlo desde hace más de diez años, así que fui a mi App Store, descargué de nuevo iVoox, una app que solía usar para escuchar podcast y busqué el libro, lo descargué para escucharlo en modo offline, y listo.

 

Eso lo hice un lunes, y el viernes siguiente ya había escuchado más de 4 horas del libro. Es decir un 50%, cuyo porcentaje de avance no lo habría logrado nunca leyendo la versión física del mismo.

 

4 horas de tráfico, C-U-A-T-R-O. ¡Para mí es mucho!

 

O sea, si te pones a pensar en todo el tiempo perdido en tráfico, que estoy seguro de que 4 horas no es nada comparado con muchos de ustedes, pero a mí me pareció increíble que nunca haya aprovechado ese tiempo.

 

Desde entonces tengo que decir que nunca había disfrutado tanto el tráfico, en serio, normalmente odio mi existencia cuando me toca manejar con mal tráfico, pero en estas últimas semanas no ha sido una pesadilla.

 

Las cosas que más me han gustado son:

  • La narración: Es lo máximo, el narrador (o los narradores, la verdad que no me di cuenta) transmite todas las emociones que sienten los personajes de una manera tan real que te deja embobado.
  • La rapidez de «lectura». Y es que, bueno, normalmente me tardo leyendo un libro, y con este me sorprendió terminarlo en menos de dos semanas sin comprometer mis horas de sueño/trabajo/ocio.
  • La portabilidad, ¿obvio no?
  • Puedo «leer» varios libros a la vez, uno escrito y otro en audio. Qué astuto, ¿no?

 

Así que, bueno, ya que terminé Harry Potter y la Piedra Filosofal, el cual, como había anticipado, me encantó. Voy a continuar con otro que tenía pendiente desde hace tiempo que es El retrato de Dorian Gray, a ver qué tal me va. Teniendo en cuenta que es un clásico, mis expectativas no son tan altas tampoco. Ya les contaré.

 

Por los momentos, esa es mi nueva resolución, escuchar esos libros que guardaba en mis pendientes para «leerlos» mientras manejo sin soltar las manos del volante y con la mirada al frente. Ehhh… ¡qué bueno me salió!, ¿verdad? ¿No? Bueno.

Rate this post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *