Lo que fue del César leyendo en 2017

 

Hay unos que miden su año en kilogramos (yo, muchos), en países visitados (también yo, es decir, no viví en 2017) o como dicen en Rent (y en un post que coloqué hace algunos meses):

 

¿En días? ¿En noches? ¿En tardes? ¿En tazas de café? ¿En desayunos? ¿Pulgadas, furor, en risa o placer?

 

Pues esta vez quiero medirlo en libros, sí. Mira que según Goodreads en 2017 leí 3459 páginas en 15 libros. (No es mucho, lo sé, pero, ajá, ¿creen que no hago nada? No me respondan).

Aprovecho esta oportunidad para dar mi opinión de las personas que leemos con una anécdota:

 

Mamá: A Cesarito le encanta leer, es superinteligente. Si vieras todos los libros que ha leído.

Yo (por dentro): Noo mamá, nooo, estoy leyendo Crepúsculo, si la gente supiera, sería la vergüenza de la familia.

 

A lo que quiero llegar es: Las personas que leen no necesariamente son más cultas-supremas-inteligentes-letradas, NO. En particular, yo leo porque me genera una genuina satisfacción y felicidad el descubrir historias tan fascinantes y, de cierta manera, siento que puedo vivir algunas situaciones y aventuras (que nunca viviría por mi cuenta) a través de sus letras.

 

Así de simple. Es un hobby. Así como muchos aman ver novelas, series, películas y se entretienen por horas, a mí me pasa lo mismo cuando leo un libro.

 

Al final, es simplemente una manera de entretenerme y ya.

 

Que unos se crean superhipsters por hacerlo ya eso es otra cosa.

 

Ahora bien, Goodreads, como nos tiene acostumbrados, este año nos dio el resumen de los libros leídos, páginas leídas, género favorito y otros tantos facts que me parecen superinteresantes y quiero compartirlos por acá.

 

También quería contarles (aunque no me hayan preguntado) que en 2017 me uní a un club de lectura que me motivó a leer géneros que quizás no hubiese leído por mi cuenta, así que es una buena idea si quieren seguir leyendo.

 

Ahora sí voy con el resumen:

 

El libro más corto fue El libro del día del libro de Soyuno Masaki, el cual me pareció una corta pero graciosa sátira de precisamente lo que mencioné anteriormente: una sociedad con un nivel de cultura excesivamente alto y, por lo tanto, hipercreída e insoportable. Lo recomiendo, y lo mejor es que pueden leerlo en poco tiempo (en el bus, metro, en la sala de espera de alguna consulta, en el baño, etc.).

 

Y el libro más largo que leí fue Enlazados de Rainbow Rowel. Con este tengo que decir que me enamoré de la historia y me encantó la manera de escribir de Rainbow lo que me llevó a buscar más lecturas del mismo autor. ¿Se imaginan que todos sus correos, incluso los más personales sean espiados? Bueno, por ahí va la historia.

 

 

El más popular que leí fue La chica del tren de Paula Hawkins. Estuvo cool y la película me gustó también.

 

Acá una vista a las portadas de la mayoría, porque sí, lo siento, juzgo a un libro por su portada:

Mis favoritos

Normalmente el 90% de las veces cuando escojo un libro al final termina gustándome (el otro 10% va más adelante), pero este año diría que al menos dos se llevaron la corona y fueron:

 

El cuento de la criada de Margaret Atwood, es una historia de un futuro oscuro y horrible pero a la vez superinteresante llevándote así a la reflexión:

 

¿El fanatismo político/religioso nos lleva a algo bueno?

¿Qué pasaría si tuvieses que aceptar que tu única finalidad en esta vida es reproducirte y nada más?

Como mujer, ¿tolerarías ser clasificada de acuerdo a tu nivel de fertilidad? ¿Aceptarías que tu marido administre y tome las decisiones del 100% de tu dinero?

Ser homosexual, infiel, pensar diferente, incluso tener sexo sin fines reproductivos es un delito cuya pena puede llegar a la muerte o a la mutilación.

 

Bueno por ahí va. Le coloqué 4 estrellas porque el final me dejó hambriento de más historia, peeero, y aquí viene lo mejor, este libro tiene una serie (con varios premios ya) que se estrenó el año pasado y para este 2018 viene la segunda temporada, en la que espero tener las respuestas que tanto he anhelado.

 

 

El otro libro que me encantó fue La niña alemana de Armando Lucas Correa. Como pueden imaginar, este libro trata de la huida de los judíos de la Alemania nazi, particularmente de una pequeña familia alemana y la negativa de ciertos países a recibir a judíos en sus tierras. Lo que me cautivó de esta historia es la manera en la que la niña ve todo y por supuesto los datos históricos que desconocía, empezando en 1939 en Alemania, luego por la revolución en Cuba en 1959, incluso pasando por la tragedia de las Torres Gemelas en 2001.

 

Las que menos me gustaron

 

Nunca me abandones de Kazuo Ishiguro, con este me dejé llevar por el premio Nobel que acaba de ganar el autor. Para mí fue 100% decepcionante, una lectura pesada llena de pequeñas anécdotas, tan pequeñas que tildan en lo fastidioso, un final predecible y aburrido. Pero, bueno, le daré otra oportunidad al autor (porque ganó un premio, sí).

 

El mundo amarillo de Albert Espinosa llena de consejos, muchos consejos que quizás podría aplicar si estuviese en una condición horrible y mi entusiasmo estuviese al 1000%. Y es que, ajá, no le creí nada al autor. Lo siento, no puedo creer que alguien que esté en una situación tan penosa pueda tener taaanto optimismo. Por ejemplo, que te corten una pierna y hacerle una fiesta de despedida a la pierna. ARE YOU F*** KIDDING ME?

 

Bueno eso es todo por el 2017. Espero que hayan llegado hasta el final y no se hayan aburrido entre mis letras.

 

Prometo seguir aburriéndolos este 2017 con mis opiniones nada objetivas y muy subjetivas.

 

Nos seguimos leyendo por ahí 🙂

 

5 (100%) 1 vote

1 comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *