Quinientos veinticinco mil seiscientos minutos

¿Cómo se mide un año de ser?

 

¿En días?

¿En noches?

¿En tardes?

¿En tazas de café?

¿En desayunos?

¿Pulgadas, furor, en risa o placer?

 

Acaba de empezar mi nueva obsesión: Rent. Hace unos días asistí al musical acá en Panamá y pues quedé enamorado: *.* la música, la actuación, el escenario, el mensaje, todo, en realidad.

 

‘Rent El Musical’, en Panamá.

De hecho tengo un nuevo girl crush (Sí, lo siento Gal Gadot), con una stripperllamada Mimi.

 

La amé mal. En serio. Su voz, la manera como baila y lo que transmite: vivir sin miedo y que no hay otro día como hoy. ❤

 

Para los que no la conocen, Rent es un musical de rock que cuenta la historia de la lucha de unos jóvenes muy talentosos por sobrevivir en las calles de Nueva York a principios de los 90 con la epidemia de VIH/SIDA.

 

El musical está brutal, y como es de costumbre cuando algo me gusta, puedo escuchar toda la banda sonora muchas veces pero muuuuchas veces, en serio, pero hay un par de canciones que me hicieron pensar (sí, de vez en cuando lo hago), cómo la canción con la que empecé este post, que se llama «Tiempo de Amor» o en su versión en inglés Seasons of love.

 

‘Rent El Musical’, en Panamá.

 

Me puso a reflexionar en que un año puede tener tantas vivencias, tantos momentos, tantas cosas buenas que nos pasan y tantas cosas malas (o no tantas). Pero ¿dónde están esos pequeños momentos?

Ese momento que te causó tanta gracia.

Esa canción que te hizo llorar. Esa canción que te hizo reír.

Ese café con un amigo.

Esa conversación tan larga y agradable.

Ese día que la lluvia te hizo sentir feliz.

Ese mensaje que tanto esperabas que finalmente llegó.

Esas «gracias» que te dieron.

Ese te quiero.

Ese beso.

Ese abrazo.

Ese hola. Y ese adiós.

 

De verdad, hay tantos momentos que vivimos a cada minuto, tantos buenos momentos, porque de verdad creo que la mayoría, o al menos los que me leen, tienen muchos momentos buenos en sus vidas. Pero siempre siempre estamos anhelando el futuro, esperando que tengamos algo para ser felices, vivimos con miedo al futuro y no le brindamos atención a eso que estamos viviendo ahora mismo en este minuto, que nunca se va a repetir, NUNCA.

 

Es entonces cuando me puse a pensar: Hey, ¿qué tal si le digo a mi mamá que la quiero? ¿Qué tal si le digo a mi hermana que la quiero? ¿Qué tal un abrazo? ¿Qué tal un beso? ¿Qué tal una sonrisa?

 

Pero ahorita, en este minuto.

 

¿Qué puede pasar? Prefiero hacerlo ahora en vez de pensar luego ¿Qué habría pasado si lo hubiera hecho?

 

Esto es una mera reflexión, estoy tratando de ponerlo en práctica, no voy a mentir diciendo que lo pongo en práctica a cada minuto, pero vaya que es una buena iniciativa, que cabe destacar que no la inventé yo, ya lo había escuchado anteriormente, solo que pues simplemente ahora mismo me puse a reflexionar al respecto.

 

Quinientos veinticinco mil seiscientos minutos,
Di cómo medimos la vida de un hombre o una mujer,
En lo que aprendió
O en cuándo lloró
En lo que olvidó
O en cómo murió.

A ver, ¿tú cómo la mides? Yo me hago la misma pregunta a mí mismo.

 

La otra canción que no puedo sacar de mi cabeza es «No hay mas que hoy» o No day but today, pero será para otro post 🙂

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